Los indignados que acamparon en Sol fueron llenándose de nuevos contenidos a medida que pasaba el tiempo. Antiguos guerreros de batallas perdidas en la historia, se sumaron a ese gentío vociferante y despierto que gritaba por un cambio en la política, los políticos y la cultura que hasta ahora hemos sostenido. Much@s fueron llegando. Yo llegué a ese lugar gracias a las carreteras de alta velocidad que ofrece Internet. Llegué cada día ansiosa, creativa y alegre. Observé lo que esas personas reunidas allí fueron creando, la represión que sufrieron y el modo en que burlaron las más importantes herramientas de control social. Las manos alzadas con móbiles que captaban imágenes en video y luego las repartían al mundo, fueron los puntos a través de los cuales arribé en mis permanentes viajes. Me parece increíble lo que podemos lograr cuando nos comunicamos usando la tecnología.
Es tiempo de cambiar el modo de construir la sociedad. Necesitamos otro pacto que ponga una red tejida entre tod@s de valores que nos impulsen a vivir en armonía y equilibrio.
Por una revolución amorosa e irrevenrente que nos integre a todos los seres que habitamos el planeta!